Blogia
muchoabarca.com

Perfil de Eduardo, por Concha

   Llevo tiempo pensando en definirte, descubrirte, en limitarte con las palabras, pero resulta imposible.

   Todo en ti son sentimientos, sensaciones, miradas, sonrisas, expresiones y eso es tan difícil de reflejar. Todo eso está envuelto en un duro caparazón que te ha permitido sobrevivir a tus sentimientos, compuesto de azúcar para tus seres queridos y del más puro hormigón amargado para el resto de los mortales.

   Es imposible resultar indiferente a ti, "para lo bueno y para lo malo". Descubrirte es una de las mejores cosas que han ocurrido en mi vida.

   Llegaste un cinco de julio, tengo especial predilección por los nacidos en esta fecha. Dos semanas después nací yo, pero no podíamos ser más diferentes. Creo que esa diferencia es la que me hace considerarte un amigo muy especial.  

   Un amigo cercano, paciente, que sabe escuchar, capaz de "socarrarse", en una playa sin decir ni "mu", solo porque piensa que es lo que tu prefieres.

   Cuando pienso en "amigo", pienso en ti. Posees una generosidad que te hace actuar aún en contra de tus propias convicciones, siempre por el amor que sientes por los demás.

   Pero me disperso como harías tú, y debo esforzarme para no dejarme nada de lo que quiero decirte en este día tan especial.

   Siento que aunque no nos conocimos cuando eras pequeño, hemos compartido estos cincuenta años juntos.

   ¡¡¡¡¡CINCUENTA!!!!!  

   Que conste que soy más joven que tú, nos llevamos apenas quince días, eso siempre lo utilizaré en mi favor. También sé que eso no te importa, con tal de que me sienta feliz.

   No te imagino pequeño e intrascendente, creo que estarías maquinando y pensando como cambiar el mundo, como cambiarlo todo. Tus padres estarían hasta el moño, de un renacuajo que cuestiona todo, que no se conforma con nada, y que habla, y habla sin parar hasta conseguir dejar a todo el mundo sin saber como rebatirle sus argumentos.

   Esa parte de tu infancia me la perdí. Te conocí cuando ya eras más talludito, no recuerdo el día, ni el lugar, sé que fue en Auxilia, ¿en una reunión de Núcleo?. No estoy segura, reunión había, pero el motivo no lo recuerdo, ¡nos reuníamos tanto en aquella época!

   Desde el principio nos hicimos amigos, a mí me sorprendía tu capacidad para rebatir cualquier argumento, no había ningún tema que se te resistiera.

   Liabas y liabas tus argumentos, o tus no argumentos hasta que el pobre contrincante quedaba exhausto sin saber si había ganado o perdido.El caso era llevar la contraria.

   No te enfades, sé que no era eso lo que buscabas, intentabas crear opinión, capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo, pero estabas a tantos años luz de nosotros, que aún me sorprendo de saber que pese a todo, conseguimos crear estos lazos de amistad que nos han unido para siempre.

   Hay una escena que refleja un poco todo esto, y que cuento muchas veces. Situación: casa de Araceli, reunión de Núcleo. Tema: la sexualidad. No puedo reprimir la risa. La mayoría de los que estábamos allí, no sabíamos nada al respecto, nada de nada. Pero el gran Eduardo nos hablaba sobre las teorías para integrar la educación sexual en la formación. Y nosotros, o por lo menos yo, pensaba que como íbamos a poner en práctica algo que desconocíamos.

   Menos mal que el marido de Araceli nos sacó del apuro y dijo aquello tan famoso de que "La m..... cuanto más se menea más huele".

   Esto es solo un pequeño ejemplo de las miles de reuniones en las que nos tuviste hasta las tantas de la mañana, agotados y sin saber por dónde íbamos.

   Tu cabeza funciona más rápido que tu lengua, y cuando ya nos habías convencido de una cosa, le ponías pegas. Nunca estabas satisfecho, me recuerdas a los comerciantes árabes que cuando les pides precio y te quedas con la primera oferta se sientes desilusionados, ellos buscan el regateo, llevarte a su terreno,.... como tu.

   Compartimos muchas conversaciones en aquellos años de Facultad, hasta las tantas. Siempre por la noche, en eso somos iguales, aves nocturnas, que se enrollaban sin parar, hablábamos de la amistad, el amor, la vida, ... nunca estábamos de acuerdo, nuestras opiniones eran diferentes, pero creo que acabábamos aprendiendo mutuamente. Espero que tu aprendieras algo de mí, yo sí me llevé mucho de ti.

   Trabajamos mucho, no parábamos, hacíamos un Proyecto de Ley, bueno digo mejor, "hacías", como si lo hubieras hecho toda la vida, como un político famoso e importante. Nosotros te seguíamos y por ello nos hiciste sentir grandes e importantes.

   Siento que si te hubiera pedido la luna, me la habrías dado, pero no a mí sola, a cualquier amigo que lo hubiera hecho. No hay nada imposible para ti, con tal de hacer felices a los demás.

   Intento centrarme y seguir un hilo conductor, pero es imposible, sé que no me lo vas a tener en cuenta, a ti te pasa lo mismo.  

Hay mucha gente que cuando encuentra el amor y forma una familia, pierde el contacto con sus amigos, no los cultiva como antes. No es tu caso, has seguido avanzando en la amistad, en el trabajo por los demás, como dice nuestro querido Luis Llach, "mes llunt, sempre aneu mes llunt...."

   Hoy todos los que hemos estado junto a ti en estos cincuenta años, queremos decirte que te queremos, que eres muy importante en nuestras vidas. Cada uno lo haremos a nuestra manera, y sabemos que tú las entenderás todas.

   Te quiero.

      Concha

0 comentarios