El "cumple" de Concha
Desde hace mucho, Concha y yo, hemos jugado con el hecho de cumplir años dentro de la misma quincena (yo el 5 y ella el 19 del mes de Julio). Este año, por circunstancias, todavía no habías cumplido tus años correspondientes...se estaba haciendo una quincena largísima, pues ha durado casi dos meses. Hoy, por fin, volveremos a acompasarnos y tendrás, como siempre, 14 días menos que yo. Los ritos son importantes, ya lo dijo El Principito, por eso hasta hoy no habíamos podido "cumplir" con ese rito de añadir un año más en tu cuenta...
No sé porque motivo llevo unos días en los que nos e me van de la cabeza los dos últimos versos escritos (pues los llevaba en el bolsillo al morir) por Machado. Estos días azules y ese sol de la infancia.
Nadie sabe si formaban parte de algún poema, si era una idea. Yo voy a tomar prestadas alguna de sus palabras.
La imagen que se me presenta es la de un cielo perfectamente azul, limpio, profundo e inmenso.
Tu mirada, Concha, limpia, profunda, inmensa. Cálida, como ese sol de la infancia. Tu voz, pausada, es una voz que escucha cuando habla...
Tu aparente fragilidad esconde, en realidad, determinación y una fuerza para ser como eres. Ciertamente no podemos elegir lo que tenemos que vivir, sí podemos, sin embargo, "elegir" la manera de vivirlo. Tu, casi siempre, consigues vivir de manera comprometida, desinteresada y ética. Esa es la manifestación de tu fortaleza.
La amistad ha sido ,desde siempre, nuestro lugar común. Le concedemos una importancia absoluta.
Me das cierta envidia ,nada sana, porque todo el mundo te quiere. No conozco, de primera mano, todos los ambientes en los que te desenvuelves. Por lo que sé eres valorada en todos ellos y no sólo por lo que representas, sino también por lo que eres. También me atrevo a afirmar, sin temor a equivocarme, que hay unanimidad en calificarte como una persona buena. A veces, puedes no haber sido del todo consciente, de esa opinión y de ese afecto.
Ya sabes que, yo también, te quiero mucho, sin embargo, hay ocasiones, ha habido ocasiones, en las que no he estado seguro de hacerte llegar mi cariño, mi afecto y mi cercanía.
Me lo habrás oído decir alguna vez. El afecto, el amor, el cariño, dependen tanto de la persona que quiere, como de la persona querida. Quiero decir, que el afecto que te hago sentir, depende más de tu voluntad de sentirlo, que de la mía de provocarlo. Como eres química, te diré que la persona destinataria del afecto es el catalizador de ese afecto. Así que gracias por "catalizar" y convertir mis sentimientos, los sentimientos de los que te queremos, en afecto. Gracias por ayudarnos a quererte.
Sabiendo que "ya" tienes mi edad me siento menos solo. No voy a desearte que cumplas muchos más. Prefiero desearte que los cumplas bien. Quiero desearte, también, que cada vez seas más capaz de valorar y aferrarte a lo posible; y que lo imposible, sencillamente, no sea una opción.
He estado dudando estos días en cómo "explicitar" mi felicitación. Podía haberte escrito un correo electrónico. Pensé en escribir algo y leerlo el día de la celebración. Al final he decidido escribirte y "colgarlo" en el blog que me regalasteis.
Concha, sólo se ve con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos. Sin embargo, en ocasiones, también es importante poner cosas ante los ojos que lleguen al corazón. Estoy seguro de que lo que te he escrito te llegará al corazón, y no sólo porque está escrito desde el mío.
Sabes que te quiero, de la misma manera que yo se que tu me quieres
3 comentarios
Juan Vicente -
Acabo de llorar un poco leyendo los comentarios de Concha. Ayer ya lo hice con sus palabras "improvisadas" tras la actuación, como por supuesto me pasó el otro dia con Eduardo...
A veces pienso que cada lágrima que brota de la emoción profunda de estos momentos, riega y fertiliza nuestro cariño mutuo, de unos con otros, de todos con todos, que así va creciendo, echando raices y brotes enormes como los árboles en primavera.
Concha, seguramente se perdería la carta con el poema camino de Gaztambide. La verdad es que nunca recibí comentario tuyo alguno sobre ella, cosa que me extrañó un poco durante un tiempo, pero tampoco nunca te hice referencia a ello cuando hablamos. El caso es que me alegro de haberlo rescatado y de que por fin te haya llegado...
Y me alegro de que consiguiéramos emocionarte. Nosotros tambien te queremos, yo tambien te quiero.
Y espero que por muchos años sigamos teniéndonos unos a otros...
Concha -
Hoy a lo largo de la mañana, nuestro querido Eduardo, me ha ido enviando los mails donde se cocía está ya famosa obra de teatro, que seguro que algún productor me pide los derechos para representarla en los teatros del mundo, pero que como oro en paño cuidaré y resguardaré en mi corazón.
He vuelto a mirar las fotos a leer el texto, a leer los mails...... y a llorar con unas lagrimas como puños, lagrimas de cariño, de amor, de agradecimiento a todos vosotros por ser como sois y por como me quereis.
Mi querido Juan Vicente, pienso que la carta en la que iba esa poesia se debió perder y nunca la leí, no podría olvidarla, no me explico como un "desastre" como yo, te pudo inspirar esas palabras tan bellas, tan llenas de cariño, pero muchas gracias por rescatarla, la leo y la releo y ... lagrimas, más lagrimas.
Recuerdo el momento en el que Joana entró en el patio, con la literna, sería, en su papel y dijó que entraramos. El corazón se me encogió, no tenía ni idea de nada y fué un momento mágico, cuando entré y vi a Enrique con el antifaz, la media luz, la mesa, las sillas y luego... cuando os ví entrar a todos, me emocioné, y pensaba " todo esto para mí, por mí", no se puede pedir más a la vida, "que me ha dado tanto".
Tiene tanto mérito que Carmen fuera la actríz principal, con una interpretación que ha merecido mi "Concha de Oro". La verdad es que la vida siempre nos ha dejado estar una al lado de la otra, sin grandes demostraciones, pero con un cariño sereno y profundo. Más lagrimas.... de emoción.
Ayer no pude escuchar todo el texto, me embargaba la emoción y algunas cosas se me perdieron, pero después al releerlo, lloro de nuevo. Leer que Mª Dolores sería capaz de subir a un escenario por mí,.....Que Rafa siente que descubrir a mi Juanvi me sentó muy bien... He recibido tanto amor de vosotros y vuestros hijos, que siento como un poco mios, que no lo puedo explicar.
Mis queridos Daniel y Marisa pusieron su toque de humor, recordando el famoso arcén, el cartel de Auxilia, mi pantalón, no sé como ha podido saberlo, fué con Acido sulfuricó, pero casi lo había olvidado, gracias por recordarme todos esos pequeños momentos tan importantes.
Enriqueta pusó el toque de espiritualidad, junto con Antonio que también estaba allí, con nosotros, siempre lo siento presente en todo. Juanvi(mi Juanvi) me dice muchas veces que Antonio debió ser muy importante entre nosotros, por la forma en que hablamos de él, por lo presente que está en nosotros, dice que nos dejó huella. Amelia no dijo mucho, que para eso tiene a su Edu, pero la sentí muy cercana. Con los preparativos del cumple de Eduardo descubrí mucho de Amelia, siento que su amor por Eduardo me une a ella, yo también le quiero mucho.
Como colofón, la nota de Eduardo,..... más lagrimas, a veces creo cuando dice esas cosas tan bonitas que está hablando de otra persona, que es imposible que se refiera a mí. Por eso lo quiero tanto, porque su amor me hace grande, libre, importante.
Mis queridos amigos, me habeis sorprendido, emocionado, OS QUIERO.
concha -
Me has llegado al corazón con lo que has escrito....lo tenía ya muy mullidito, después de ver la obra de teatro. Se me empañan los ojos de recordarlo, de veros a todos juntos.
Hoy "actuabais" para mí... y he sentido mucho amor, cariño, ternura.
Creo que somos unos privilegiados de habernos encontrado en nuestro camino. Nuestras distintas rarezas, han permitido nuestra aproximación libre de cualquier prejuicio. Haber compartido nuestras vidas nos ha enriquecido mucho.
OS QUIERO MUCHO A TODOS, EDUARDO, AMELIA, JUANA, JUAN VICENTE, RAFA, MARIA DOLORES, CARMEN, ENRIQUE, DANIEL, MARISA, ENRIQUETA, Y MI JUANVI.
Gracias por este regalo tan bonito, gracias por todos los momentos que hemos compartido, por todas las cosas que he aprendido con vosotros, por vuestros besos, vuestras palabras, por haber estado ahí siempre. Gracias.