La ONU demanda un Plan de Acción Mundial para abordar la crisis de agua y saneamiento
El Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 hace un llamamiento para que se reconozca el acceso a 20 litros de agua limpia al día por persona como un derecho humano. Redacción.- (09/11/2006) Según el Informe sobre Desarrollo Humano de 2006, es necesario que el Grupo de los Ocho promueva urgentemente un Plan de Acción Mundial para resolver una creciente crisis del agua y el saneamiento que provoca cerca de dos millones de muertes infantiles cada año. De acuerdo con el Informe –titulado Más allá de la escasez: Poder, pobreza y la crisis mundial del agua–, en muchos de los países en desarrollo, el agua sucia es una amenaza infinitamente mayor para la seguridad humana que los conflictos violentos. Anualmente de 1,8 millones de muertes infantiles son causadas por la diarrea que se podrían evitar con el acceso al agua limpia y un inodoro; 443 millones de días escolares se pierden a causa de enfermedades relacionadas con el agua; y casi un 50 por ciento de la población total de los países en desarrollo padece en un momento dado algún problema de salud debido a la falta de agua y saneamiento.
A este costo humano de la crisis del agua y el saneamiento se debe sumar un retraso en el crecimiento económico del África subsahariana, que sufre una pérdida anual de un cinco por ciento en su PIB, cifra muy superior a la correspondiente a las ayudas que recibe la región.
Sin embargo, según el Informe sobre Desarrollo Humano (HDR) de 2006, a diferencia de las guerras y los desastres naturales, esta crisis mundial no hace que se desarrolle una acción internacional coordinada. El Informe indica que “al igual que el hambre, es una emergencia silenciosa que experimenta la población pobre y que toleran aquéllos que disponen de los recursos, la tecnología y el poder político necesarios para resolverla”. Los autores del Informe subrayan la necesidad de que se produzca un cambio en esta situación, ya que falta menos de una década para que se cumpla la fecha del año 2015 establecida para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio (ODM).
Según Watkins, autor principal del Informe sobre Desarrollo Humano de 2006, “es necesario desarrollar un Plan de Acción Mundial –en el que participen activamente los países del Grupo de los Ocho– para dirigir los esfuerzos internacionales fragmentados en la movilización de recursos y el impulso de la acción política mediante la colocación del problema de agua y saneamiento en una posición central y prioritaria dentro de la agenda de desarrollo”.
El Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 estima que el cumplimiento del objetivo de desarrollo del Milenio en el acceso a agua y saneamiento tendría un costo adicional total de unos 10.000 millones de dólares anuales, que se tendrá que asumir tanto en el ámbito nacional como internacional. Según el Informe, “el precio de 10.000 millones de dólares para lograr el Objetivo de Desarrollo del Milenio parece una suma considerable, pero representa menos de los gastos militares realizados en 5 días y menos de la mitad de lo que gastan los países desarrollados al año en agua mineral”.
Además de la creación de un Plan de Acción Mundial, el Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 recomienda la adopción de tres medidas básicas para lograr el éxito:
-Hacer del agua un derecho humano, no sólo de palabra. Según el Informe, “todo el mundo debería tener acceso a un mínimo de 20 litros de agua limpia al día, que deberían ser gratuitos para la población pobre”. De acuerdo con los estudios realizados para la elaboración del Informe sobre Desarrollo Humano, mientras que un habitante de Estados Unidos o del Reino Unido gasta 50 litros diarios de agua tan sólo tirando de la cisterna, muchas personas en situación de pobreza sobreviven con menos de cinco litros de agua contaminada al día.
- Elaborar estrategias nacionales para el agua y el saneamiento. Los autores instan a los gobiernos a fijarse el objetivo de invertir un mínimo del uno por ciento del PIB en agua y saneamiento y mejorar la igualdad: el agua y el saneamiento sufren de una crónica financiación deficiente. El gasto público representa normalmente menos del 0,5 por ciento del PIB. En Etiopía, por ejemplo, el presupuesto militar es 10 veces superior al presupuesto para agua y saneamiento: en Pakistán, 47 veces superior.
- Aumento de la ayuda internacional. El Informe propugna una inversión extra anual de entre 3.400 millones y 4.000 millones de dólares americanos Según el Informe, la asistencia para el desarrollo ha descendido en términos reales durante la última década, pero el logro del objetivo de desarrollo del Milenio en agua y saneamiento requerirá una duplicación de los flujos de asistencia.
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